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LA IMPORTANCIA DE LA SEGURIDAD Y LA SALUD EN EL TRABAJO

Le contamos cuáles son los riesgos laborales y cómo mitigarlos.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT), una institución que acaba de cumplir 100 años promoviendo condiciones laborales dignas, celebra cada 28 de abril el Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, un evento que tiene el propósito de movilizar a los sectores público y privado alrededor de políticas capaces de prevenir muertes, lesiones y enfermedades relacionadas con los entornos laborales.

Sin importar si es empleado o empleador, evitar los riesgos y accidentes laborales (esos que no solo comprometen su desarrollo profesional y estabilidad familiar, sino que, bajo una mirada más general, repercuten en la competitividad de las compañías) es fundamental, un compromiso colectivo.

Es lo que explica Carlos Alberto Velásquez, director nacional de Higiene y Seguridad de ARL SURA​, convencido de que es necesario identificar cuáles son los riesgos para la población trabajadora e implementar estrategias que permitan controlarlos. Y esa no es solo una tarea para todas las empresas, sin importar su tamaño y actividad económica, sino también para las entidades que conforman el andamiaje de la seguridad social, como las ARL, las cajas de compensación​ y las universidades e instituciones de formación técnica y tecnológica.

“Lo ideal es que las personas no se accidenten ni se enfermen a raíz de su actividad laboral. El empleador debe encargarse de que sus trabajadores vue​​lvan a casa después de una jornada en el mismo estado en el que llegaron. Es más, puede potenciar esas condiciones para que las empleados realicen actividades externas que le aporten a la sociedad”, afirma Velásquez, quien a su vez destaca los diferentes tipos de riesgos que corren los equipos de empresas industriales y de servicios.​

Peligros tradicionales y emergent​​es

Las políticas de prevención de riesgos laborales tomaron fuerza a inicios de la década del 2000: un hecho que modificó positivamente las cifras de percances profesionales. Según Velásquez, en los años noventa la tasa de accidentalidad rondaba el 14 %, mientras hoy en día está alrededor del 8 %. “Estos logros se deben a que hicimos una declaración: hacer que el mundo del trabajo estuviera libre de accidentes y enfermedades laborales​. Eso, por supuesto, sobrepasa las capacidades que tenemos, pero creemos en que al movilizarnos estamos mejorando continuamente”. ​

Las tasas de accidentalidad en las ARL indican que hay cuatro aspectos determinantes: la movilidad (transporte motorizado, bicicletas o recorridos caminados), los trabajos en alturas, los hechos violentos de los que son víctimas o en los se ven involucrados los empleados (riñas o robos, por ejemplo) y los sucesos de origen eléctrico (la mayoría de afectados son personas sin formación para manipular líneas eléctricas).

Estas formas de riesgo son parte de un grupo de peligros tradicionalmente detectados, al que se suman la salud mental​, las eventualidades locativas (huecos o pisos mojados), las afecciones causadas por las condiciones del entorno (frío, calor o ruido) y las labores mecánicas (que pueden, en muchos casos, generar amputaciones, lesiones y golpes).

Por el lado de los riesgos emergentes están la nanotectología debido al desconocimiento sobre cómo se comportan de nanopartículas y su efecto sobre la salud huma​na; las energías alternativas, que aún son escasas en el país y, por lo tanto, no se han determinado estrategias certeras de manipulación, y el mal uso de dispositivos electrónicos que pueden generar enfermedades oculares, posturales​, entre otras.

¿Cómo enfrentar los riesgos?

“Desde nuestro trabajo hemos hecho campañas de sensibilización para hacerles ver a los líderes de las organizaciones que la seguridad y salud en el trabajo determina su competitividad. Es su responsabilidad movilizar a los trabajadores y esto se logra abriendo canales de comunicación y espacios de formación”, dice Carlos Velásquez. Asimismo, los empleados deben ser los protagonistas en los procesos de desarrollo de estrategias de prevención​, teniendo en cuenta que conocen los riesgos de primera mano y que, por ello, pueden sugerir soluciones económicas, prácticas y alcanzables para la empresa.

El trabajo de las ARL, contribuye a la difusión de las apuestas por la seguridad laboral mediante plataformas virtuales y eventos presenciales como conferencias y talleres. “Tenemos la responsabilidad de exigir el cumplimiento de los mínimos de cuidado de la salud y de notificar a los interventores del Ministerio del Trabajo en caso de no se estén ejecutando como es debido”, expresa Velásquez.

Este tipo de denuncias ante el Ministerio de Trabajo​ también pueden ser hechas por los trabajadores en caso de que sus compañías no estén haciendo esfuerzos para minimizar los riesgos. Además, pueden hacer veeduría por medio del Comité Paritario de Seguridad y Salud en el Trabajo, un organismo de promoción y vigilancia de las normas que deben cumplir las empresas en este campo y que se conforma por directivos y trabajadores en partes iguales.​

 

Con información de Eliana Siegert Valencia en www.arldura.com

Fotografías de Pexels.com, archivo BMR y ARL Sura.